EL PADRE PIO ES DE TODOS

EL PADRE PIO ES DE TODOS

jueves, 24 de mayo de 2018

LA MISION DE LOS GRUPOS DE ORACION DEL PADRE PIO


La misión de los grupos de oración creadas a través de la intuición del Padre Pío de Pietrelcina, en vista de las necesidades espirituales de nuestro tiempo, tiene la intención de cooperar en la realización del Reino de Dios, como lo enseña Jesús, que ha insistido repetidamente en la necesidad de la oración y él nos mostró el camino.
Tienen la intención de actuar en obediencia a las repetidas invitaciones a este efecto lanzadas por los Sumos Pontífices y la Jerarquía, según la tradición expresada admirablemente por los Concilios Ecuménicos, y especialmente por el Concilio Vaticano II. Los Grupos proponen seguir los principios generales de la espiritualidad franciscana del Padre Pío: - Adhesión plena e incondicional a la doctrina de la Iglesia Católica, dirigida por el Papa y los Obispos. - Obediencia al Papa y a los Obispos, de la cual el Espíritu espiritual del Sacerdote designado por el Obispo es el portavoz dentro del Grupo. - Oración con la Iglesia, por la Iglesia y en la Iglesia, con participación activa en la vida litúrgica y vivida seriamente como vértice de la comunión íntima con Dios. - Reparación mediante la participación en los sufrimientos de Cristo, según la enseñanza de San Pablo. - La caridad activa y activa para el alivio del sufrimiento y el necesitado como una implementación práctica de la caridad hacia Dios. Los grupos de oración tienen el carisma particular de la oración del Padre Pío como un legado en su testamento de vida y en constante desarrollo.
Sin embargo, si bien celebra el contenido esencial de la experiencia del fundador, en la Iglesia y con la Iglesia un viaje espiritual a lo largo de los caminos de la historia. En este espíritu, si el lugar preferente de las reuniones es el alcance de la parroquia, a la luz de la primera comunidad cristiana se describe en Hechos de los Apóstoles, los grupos podrán reunirse en diferentes lugares tales como hospitales y prisiones, con el fin de involucrar a los entornos que con más dificultad experimentan la vida eclesial. La familia espiritual que surge de la irradiación del carisma de oración del Padre, es tan amplia que abarca a todas las categorías de personas: sacerdotes, religiosos, laicos, fieles de todas las edades y condiciones. De esta manera, los Grupos de Oración se muestran, según las palabras de Pablo VI, como una fuente, desde la cual se desarrolla un gran río. Grupos se mueven, a la luz del Estatuto, para lograr una caridad activa y eficaz para el alivio del sufrimiento y de los necesitados como una aplicación práctica del amor a Dios. La oración, cuando es auténtica experiencia de encuentro con Dios, no es estéril, no termina en prácticas de piedad, sino que florece en obras de caridad hacia el prójimo.



El Papa Juan Pablo II, al hablar a los grupos de oración de la vida espiritual centrada en la Eucaristía y la reconciliación, afirma que ese
"dinamismo no dejará de traducirse en un amor activo por los hermanos, especialmente por los que sufren y necesitan". este Padre Pio es un ejemplo "(discurso de 1996). Para una referencia concreta informamos sobre las pistas en las que los grupos pueden participar de acuerdo con sus actitudes y necesidades múltiples y que, naturalmente, desean ser actualizados de acuerdo con las necesidades de tiempo y del entorno: asistencia a los enfermos, educación de los jóvenes , soporte vital, asistencia de ciudadanos no pertenecientes a la UE, comunicaciones sociales y otros. Por otra parte, si los miembros de los grupos de oración no pueden sentir exentos de la "caridad activa", con ganas de participar en la vida social es bueno recordar que, como grupo, no pueden adoptar cualquier iniciativa sin la aprobación y fuera del programa pastoral de la Iglesia local y diocesano En el Estatuto de Grupos de Oración en el Artículo 2, leemos:
"Los miembros de los Grupos se encargarán de su formación espiritual participando en reuniones dedicadas a la profundización de la doctrina católica". La invitación de Juan Pablo II para tratar la formación cristiana de los Grupos con una catequesis en profundidad, un requisito previo para un testimonio constante de fe a través de los caminos del mundo, también se hizo explícita: "Sus reuniones de oración - amonestó en la reunión de 1998 - son siempre una ocasión para una catequesis profunda y un estímulo para una coherencia cristiana serena y valiente ". Cardenal Carlo Maria Martini, a su vez, espera que "por sus Grupos nació este gran movimiento de oración, la Palabra de Dios, la meditación del Evangelio, los Salmos, de St. Paul, las páginas de la Escritura" (Homilía para Grupos Oración del Padre Pío, 6 de febrero de 1994). El Padre Pio vivió esta realidad. Más de unas pocas expresiones que dirige a sus hijos espirituales, en la que se insta a la meditación asidua de la Palabra de Dios. Cuando se le preguntó qué libros deben leer espiritual, el Padre Pío responde a preferir la Biblia y pone la misma oración y la meditación ", porque en oración y meditación, somos nosotros quienes le hablamos al Señor, mientras que en la lectura santa es Dios quien nos habla "(Epístola II, p.129).






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